domingo, 9 de agosto de 2009

A Comisiones Obreras le gustan las marcas

Leo en Abc.es: Las marcas blancas de alimentación destruyen empleo, según CC. OO.

Al parecer, el hecho de que mucha gente prefiera las marcas blancas:

...ha provocado que seis de cada 10 trabajadores de su competencia, las empresas fabricantes de marcas de prestigio, perdieran el empleo en este último año

¡Y yo que me alegro! Donde algún corto de miras ve "destrucción de empleo" yo veo competencia, precios bajos que benefician al consumidor y aumento de la eficiencia.

Por supuesto, el hecho de que las marcas blancas beneficien al consumidor no les importa ni un ápice a los amigos de Comisiones; su guerra es otra, erigirse en adalides del trabajador maltratado:

la media de salario por hora es entre un 30% y un 40% superior en las empresas de marcas propias que en las de marcas de distribución

Vayamos por partes. Admitiendo esto como cierto, ¿por qué puede ser? Partamos de que las empresas productoras de marcas blancas son, probablemente, más recientes que las otras:
  1. Las marcas conocidas pagan más pudiendo pagar menos porque son amables y bondadosas.
  2. Las marcas blancas pagan menos porque son unas explotadoras y tienen a los trabajadores atados con cadenas.
  3. Las marcas blancas pagan menos porque para producir precisan mano de obra menos cualificada.
  4. Las marcas conocidas pagan más porque sus trabajadores tienen más antigüedad. Al ser las blancas más nuevas, pagan precios de mercado.
A las grandes marcas les *encantaría* poder pagar a sus trabajadores precios de mercado, pero no les es posible porque tienen unos convenios colectivos que alguna luminaria empresarial firmó en otros tiempos y circunstancias.
A los trabajadores de las marcas blancas nadie les obliga a trabajar ahí. Están cobrando un sueldo de mercado (por definición, o se irían a otra parte a cobrarlo), y probablemente estén contentos y prefieran tener ellos ese trabajo a que un señor trabajador de otra empresa lo tenga, ganando más dinero.
Es ciertamente posible que las marcas blancas, si son empresas más modernas que las "de marca", utilicen tecnología o procesos que permitan producir lo mismo con mano de obra menos cualificada.  Pero no me parece la explicación más plausible, al menos no para explicar la totalidad del ahorro.

La madre del cordero está en la pura y simple antigüedad de los trabajadores. Veamos un poné:

En la empresa M llevan muchos años haciendo sus productos de marca. Los trabajadores han conseguido un convenio colectivo muy ventajoso para ellos, que al cabo de los años ha colocado el sueldo de la plantilla un 30% o un 40% por encima del del mercado (sobretodo ahora que hay más desempleo). A la empresa le gustaría aprovechar el abaratamiento de la mano de obra, pero no puede; está atada por el convenio firmado. Además, cuando toque renovar dicho convenio le costará mucho recortar sueldos. Se encontrará con los trabajadores en lucha por su "derecho" a percibir unos emolumentos superiores a los del mercado (Y bien que hacen, claro. Tonto el último).

Por contra, en la empresa B, creada hace poco tiempo, los trabajadores no tienen mucha antigüedad, y probablemente la temporalidad sea más alta, con lo que tienen más flexibilidad laboral. Por eso pueden pagar a sus trabjadores un sueldo de mercado y por eso (entre otras cosas, como menos gasto publicitario) pueden ofrecer sus productos a un precio más barato. Esta competencia, sobretodo en tiempos de crisis en que los consumidores miramos más el precio, hace que muchos trabajadores de la empresa M pierdan su trabajo de todos modos, o puede que incluso la empresa M tenga que cerrar, y sus trabajadores tengan que buscar trabajo en la empresa B, con el sueldo de mercado que paga B, claro.

Resumiendo: el cliente manda, y la competencia es buena, y al que no le guste que se vaya a Cuba o a Corea del Norte, ya verá qué bien se lo pasa.